Reinas Departamentales
Estas son las reinas departamentales de la Vendimia 2010: todas aspirantes a la corona Nacional (salvo Ciudad, que por ser la anfitriona de la Fiesta, no compite por el trono).
Historia de la Vendimia
La vendimia se inauguraba en Roma con la fiesta de las vinalias, bajo la presidencia del flamendiales, el cual procedía a la “auspicatio vendimial”, ceremonia en la que se ofrecía a Júpiter las primicias de la uva y el vino nuevo.
En Mendoza, los festejos vendimiales son un fenómeno folclórico. Se remontan al siglo XVII, teniendo en cuenta que la industria del vino tiene antecedentes en Mendoza desde 1632, siendo corregidor en ese entonces don Juan de Adaro y Arracola y que posteriormente en 1800 oficialmente se había instituido un festejo anual denominada “Fiesta de las Chinas”. Esta expresión popular se realizaba en amplios galpones coloniales iluminados con candiles de grasa donde inmigrantes y nativos, bajo el rasguido de guitarras, se disputaban las bellezas de las “chinas”.
Por eso Vendimia en Mendoza es sinónimo de folclore, un conjunto de tradiciones, creencias y costumbres, que incluye su música, poesía, comidas, supersticiones y fiestas. Es la “historia no escrita del pueblo”, pero que se trasmite por tradición. Constituyendo el cultivo de la vid y la industrialización de sus frutos, una expresión popular del sentimiento de amor y adhesión hacia una actividad que deriva del trabajo y la riqueza colectiva.
Ya en el siglo XX, la festividad convertida en un acto oficial y de gran magnitud, tuvo sus primeros intentos en 1913, cuando Mendoza fue elegida sede del II Congreso Nacional de la Industria y el Comercio. Un tren especial orlado de vides, fue el portador de 800 invitados que recorrieron las zonas de viñedos y bodegas.
Así, merced a la iniciativa de un precursor de origen español, don José Trianez Díaz, se realiza en 1936 por primera vez una Fiesta de la Vendimia, fuera del ámbito íntimo de las hileras ya que desde el siglo pasado los trabajadores celebraban el final de la cosecha tocando la guitarra, cantando y bailando cuecas y gatos cuyanos, para posteriormente elegir una niña entre todas las cosechadoras, que coronaban con racimos de uva.









