Carrusel
El carrusel es un espectáculo pleno de colorido, evocaciones y lenguaje de los tiempos, la historia y las costumbres. A los carros de las reinas se agregan simbolismos de nuestro pasado vendimial, tales como el trapiche, el carro de cosecha, las viejas prensas, cubas y toneles. El 16 de abril de 1936 se reunieron más de 10.000 personas en la rotonda del Parque Gral. San Martín, escenario de la exaltación de la uva, el vino y la belleza.
El Carrusel de la Vendimia de 1936 fue una recapitulación del pasado mendocino. Asombró por lo novedoso y original. Abrían el cotejo varias llamas cargadas con recipientes de cuero, que simbolizaban el primer elemento de transporte de un pueblo industrioso. Le seguían los caballos, animal introducido por los conquistadores para la acción de guerra y que se convirtió más tarde en el medio de transporte de ese pueblo trabajador. A continuación desfilaban los burros, auxiliar económico del poblador mendocino, cargados de serones (receptáculos con asas realizado en tejido con la planta de esparto o palma, que servía para cargar arena, tierra y escombros) y recipientes de cuero.
Además desfilaron unos arrieros y las mulas serranas que se adaptaron perfectamente a las condiciones del tráfico regional, eran insustituibles en el transporte cordillerano. Hasta un auténtico indio desfiló montado a caballo en pelo. Luego la carreta, cantada por nuestros poetas, como un símbolo del trabajo rural. El carro, arrastrado por numerosa tropilla inauguró las exportaciones de Mendoza hacia el litoral. Después irrumpía el siglo XX con una tropa de carros con “capataz” aperado al estilo de la época. Detrás venía un pequeño camión exponente del progreso de la vida industrial y que acreditó el espíritu de nuestros trabajadores para acomodarse a las conquistas mecánicas del siglo. Del tiempo del motor y el neumático, se ha pasado por un impulso de perfeccionamiento, a la implementación del camión - tanque. Al final del carrusel de 1936 efectuaron un vuelo tres aviones de la fuerza aérea, representando el porvenir cercano, de tiempos vertiginosos, medio de transporte de la riqueza rural, ya incorporada a la civilización.






